25 de febrero del 2026 Remesas en Colombia alcanzan cifra récord
La economía colombiana recibió un impulso histórico durante el año 2025, consolidando las remesas como uno de sus pilares financieros más robustos. Según el último informe del Observatorio de Migraciones de Migración Colombia (OM3), el ingreso de divisas por este concepto alcanzó los 13.098 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 10,6 % en comparación con el ejercicio de 2024. Este flujo de capital equivale aproximadamente al 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, reafirmando el papel crucial que desempeñan los vínculos económicos transnacionales de los connacionales en el exterior.
Estados Unidos se mantiene como el principal origen de estos recursos, aportando la cifra más alta registrada en el periodo analizado desde 2018. A nivel regional, el Valle del Cauca lidera la recepción de divisas en el país con 2.525 millones de dólares recaudados hasta septiembre de 2025, seguido por Cundinamarca y Antioquia. Este fenómeno está estrechamente ligado al aumento del 6,1 % en los flujos migratorios, lo que ha ampliado la base de colombianos residentes en el extranjero con capacidad de envío, demostrando una mayor consolidación financiera e inserción laboral en sus países de destino.
Un dato revelador del informe es el comportamiento de las remesas enviadas desde Colombia hacia Venezuela. Gracias a los procesos de regularización y al Estatuto Temporal de Protección (ETPV), los giros hacia el vecino país pasaron de cifras marginales en 2018 a 48 millones de dólares en septiembre de 2025. Este incremento del 2.108 % desde la implementación del estatuto refleja la exitosa integración económica de la población venezolana en el mercado laboral formal colombiano, facilitando su acceso al sistema financiero para apoyar a sus familias.
Finalmente, la directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero López, destacó que estas cifras no solo son números, sino el reflejo de una dinámica humana y económica que sostiene a miles de hogares específicos. Aunque el monto total representaría unos 247 dólares per cápita si se distribuyera equitativamente, su impacto real se concentra en mejorar la calidad de vida de las familias receptoras, convirtiéndose en un salvavidas financiero que mantiene dinamizada la demanda interna y el consumo en las regiones con mayor tradición migratoria.